Venció 1-2 a Atlético Nacional en el Atanasio Girardot con dos golazos del paraguayo Roberto Ovelar. Es su primer título del año.

A ese épico título de la Liga II-2017 que le ganó a Santa Fe, el Millonarios de Miguel Russo le sumó otra hazaña: Rompió el hechizo en el Atanasio Girardot, tras siete años de frustraciones sin triunfos y le ganó la Superliga 2-1 a Atlético Nacional con dos golazos de Roberto Ovelar.Fue intenso de principio a fin. Por momentos, los dientes estuvieron apretados, pero no fue esa típica final táctica y mezquina con el espectáculo. Todo lo contrario.

Los protagonistas tomaron riesgos. Y jugaron al límite, en especial por la cantidad de pelotas que se perdieron en el mediocampo.Si bien el azul se vio inferior a las últimas presentaciones que realizó en el Atanasio, con presión asfixiante y fútbol directo, tuvo la efectividad que le faltó en esos partidos en los que Dayro Moreno fue su verdugo. Pero antes de eso, el equipo verde tuvo un momento estelar, de esos que suele regalar en las finales.

Por un momento, la ‘banda’ de Almirón pareció haber jugado junta toda la vida, pese a que fueron inicialistas los argentinos Monetti, Braghieri y Castellani contra todos los pronósticos.Y así nació el primer gol. A puro lomo Braghieri ganó el pulso con Jhon Duque, para darle paso a la calidad de la dupla Dayro-Vladimir que terminó en el gol de ‘Topo’ Rentería (21’).

A partir de ahí, el local pudo haber marcado el segundo, tercero… y hasta un cuarto ante un Millos descuadernado.Faltó la puntada final. En una, fue Banguero el que salvó tras un gran movimiento de Dayro y el remate de Castellani, que pisó continuamente el área en el primer tiempo. Luego fue el venezolano Faríñez el que evitó la anotación de Dayro. La chance más clara lo tuvo Vladimir, pero la pelota se fue por encima cuando Lucumí, de discreto partido, lo asistió con exquisitez.

El que sí dio cátedra de efectividad fue Ovelar. En la primera que tuvo, se giró y cobró (34’) con un recurso que dejó mal a Henríquez. A partir de ahí, el cuadro bogotano se metió de nuevo el compromiso y equilibró las cargas con ese 1-1 en el marcador.

Ya el complementó se encargó de redondear una gran final. Hubo fútbol, ganas y corazón. Nacional dio el primer anunció con un remate de Rentería, pero después congeló el Atanasio el segundo gol de Ovelar (53’) tras aprovechar un error de Carlos Cuesta y tomar un poco adelantado al portero Monetti.Con la ventaja, los de Russo crecieron en confianza y fútbol. Apareció Santiago Montoya y puso en aprietos a la zaga verdolaga para insinuar que era posible volver a ganar en el Atanasio después de siete años (2 de noviembre de 2011).

Pero al frente tuvo un rival experto en lidiar con la presión y en remontadas. Y se lo hizo sentir con sus continúas llegadas, pese a que perdió picante con la salida de Vladimir. Por fortuna, Almirón echó mano después de Gustavo Torres, que entró conectado y tuvo dos apariciones ante Faríñez.Rentería también tuvo su momento, pero en una llegó tarde y en otra se lo perdió.

Dayro apareció en otra acción para confirmar que el joven portero venezolano podía lidiar con las amenazas en su área y hacer correr el tiempo.Gottardi apostó por cerrar el partido y aguantar. Fueron diez minutos a puro sufrimiento, en el que jamás renunció el local. Ese fervor llevó a la expulsión de Campuzano (94’). Ahí se esfumó toda opción, y el pulso entre campeones lo tiño de azul Millonarios.