Sangre fría, nervios de acero. Una inhalación profunda y una exhalación fuerte. Santiago Echeverría cobró el penal definitivo y no le temblaron las piernas. Cobró fuerte, al palo derecho de Pablo Mina. El balón pasó como una bala y aunque el arquero adivinó la dirección y se estiró cuan largo es para intentar desviarlo, su reacción no fue lo suficientemente rápida. El esférico terminó en el fondo de la red y en el tablero del estadio Palmaseca de Cali se iluminó un 5-4 a favor de los visitantes, el marcador de la tanda de lanzamientos desde el punto penal, que definió el paso a la final de los antioqueños.

A lo largo de los 180 minutos de la serie, Medellín y Cali no se sacaron ventaja en el marcador. El global terminó 3-3 (1-1 en el partido de ida y 2-2 en el de vuelta). En Palmaseca los azucareros no querían dar tregua a los antioqueños y el entrenador Héctor Cárdenas puso en el terreno de juego tres hombres inteligentes con el balón, con la calidad y el pie para que el resultado terminara a favor de los locales: Andrés Roa, Nicolás Benedetti y Mayer Candelo. Los tres detrás de un goleador potente como Jefferson Duque. Todo inició a favor de los vallecaucanos, al minuto cinco una doble finta de Nicolás Benedetti dejó al central Rodrigo Erramuspe sin muchas opciones. La única sacar el pie y derribarlo en el área. El árbitro, Andrés Rojas, sancionó penalti y el delantero Duque sacó un potente remate. Gol y locura verde.

Pero el Medellín no se quedó de brazos cruzados. Juan Fernando Quintero empezó a tomar la batuta por los visitantes. El 10 se hizo dueño de la pelota y los visitantes lucieron mejor. Empezaron a tener la posesión del balón y ganaron posición en el terreno. Mientras los rojos intentaron, los verdes aguantaban y contragolpeaban por lo que el encuentro se hizo de ida y vuelta. Al minuto 31 llegó el empate. Un cobro de tiro de esquina de Quintero, que Rodrigo Erramuspe cabeceó para anotar el 1-1 parcial.

Los azucareros respondieron casi de inmediato. No dejaron pasar el tiempo. Ocho minutos después, se asociaron los llamados a generar fútbol para los locales, Mayer Candelo filtró un pase para que Benedetti tirara centro desde el costado izquierdo y en el segundo palo Duque definió a ras de piso. En un abrir y cerrar de ojos nuevamente los verdes tenían la ventaja y en el estadio Palmaseca las sonrisas volvían a aparecer.

El gol le dio un aire al Deportivo Cali, que lo intentó de una y mil maneras. A pesar de tener el marcador a favor salieron en busca de un gol que liquidara el partido, pero no lograron concretar. Los visitantes intentaron responder, incluso contaron con un penal a favor que le atajó Pablo Mina a Juan Fernando Quintero. Pero ese desperdicio caló en el ánimo de los antioqueños. Empezaron a caer en imprecisiones en su juego y no eran claros en los últimos 3/4 de cancha.

Bien dicen que las cosas están guardadas y que en el momento preciso llegan. Pues a Juan Fernando Caicedo, sin querer, le llegó un balón que parecía fácil de defender para los caleños. Jeison Ángulo despejó mal de cabeza y Caicedo aprovechó para meter un frentazo que igualó el compromiso a falta de ocho minutos para completar los 90 minutos de juegol. Baldado de agua fría para el Deportivo Cali, Héctor Cárdenas y los hinchas. Todos miraban de un lado a otro intentando buscar explicación a lo que había sucedido.

Así terminaron los 90 minutos. La serie 3-3. La definición desde el punto penal terminó a favor de Independiente Medellín. David González fue la figura al atajar el quinto penalti a Sambueza. Después de finalizar la tanda de cinco igualados 4-4. Santiago Echeverría mirando al frente y con nervios de acero pateó, lo hizo tan fuerte que Mina no logró atajar el balón. 5-4 y clasificación a la final por parte de Independiente Medellín.