En un mundo en el que la velocidad es la clave, la precocidad también se abre paso a marchas forzadas. El deporte de alto nivel cada vez encuentra antes a sus estrellas del mañana y el automovilismo no es una excepción. El kárting, el deporte base para reconocer el talento en una época primaria, ya no solo reparte a los mejores entre los equipos poderosos y con mayores opciones de triunfo sino que los propios equipos de F1 ‘pescan’ rápido.

Sin embargo, la llegada del primogénito de ‘The One’ coincide con la pérdida del prodigioso Andrea Kimi Antonelli, de 11 años, que Ferrari optó por tomarse con calma ya que no querían ligarse a él con un contrato a largo plazo, como querían desde el entorno del pequeño, pese a estar ya ganando para Tony Kart desde los nueve años y que fue recomendado directamente a Massimo Rivola, director deportivo de la Ferrari Driver Academy, por Giancarlo Minardi.

Andrea Kimi fue convocado a una prueba en el simulador de F4 en Maranello y tras colocarle almohadones para llegar a los pedales (medía 133 centímetros) se quedó a ocho décimas del mejor tiempo absoluto del récord de Fiorano. Le volvieron a llamar para probar con el simulador del F2 y su resultado fue tan asombroso que Rivola quiso incluirlo inmediatamente en la FDA, pero los gerifaltes rojos lo pararon… Las dudas han hecho que Mercedes se adelante y por orden directa de Toto Wolff los de Brackley le han incluido en su programa de formación apoyando su carrera. “Estamos tratando de mantener los ojos abiertos para identificar al próximo Lewis Hamilton, para estar listos cuando en cuatro, cinco, seis o siete años Lewis decida dejar la Fórmula 1. Miramos alrededor con mentalidad muy abierta y hemos decidido apoyar la carrera de Antonelli”, aseguraba recientemente el máximo responsable de Mercedes F1.

Hijo de Marcos Antonelli, piloto de Peugeot en el Super Touring italiano y con amplia experiencia en GT tanto como piloto como dirigiendo un equipo, hizo viral el talento de Andrea Kimi al subir a las redes sociales a su hijo conduciendo un Lamborghini Huracán Super Trofeo de 620 caballos, manejando volante y caja de cambios, dejando los pedales a su progenitor por razones simplemente físicas: no llegaba. Antonelli ahora corre con Energy Corse y en su debut con la estrella en 2018 ha maravillado. En la WSK Champions Cup, en el trazado de Adriá, no dio opción en la categoría Mini: dominio de los entrenamientos, pole, triunfo en la prefinal y victoria absoluta en la final. Con unos nervios de acero, sin errores y dando la razón a los que le señalan como el candidato ideal para rememorar éxitos en la F1 para un piloto italiano.