La Reina del Carnaval, Stephanie Mendoza Vargas, llegó ayer al entrenamiento del Junior moviendo sus caderas y James Sánchez fue el primero en seguirle el ritmo. El volante demostró que es bueno para bailar y no se dejó intimidar por los movimientos de la soberana.

Su majestad cambió de ritmo y pidió mapalé para intentar meterle un gol a los jugadores, pero Édinson Toloza le demostró a ‘Fefi’ que este baile lo domina a la perfección. El nariñense agitó todo su cuerpo y puso contra las cuerdas a la reina que al final elogió el swing del atacante.

El técnico Alberto Gamero le huyó a los tambores y la flauta de millo, al igual que el argentino Bernardo Cuesta. El paraguayo Roberto Ovelar, en cambio, se contagió y bailó cumbia con la reina.

“Gamero me debe una bailada, pero Toloza bailó bastante, él es ‘tronco’ de parejo. A otros les dio pena. Vine aquí para que los jugadores despejen su cabeza, para que estén alegres, contentos y darles buena energía para el próximo partido”, expresó la soberana de los barranquilleros.

Ovelar se sintió cómodo bailando con ‘Fefi’ y dejó ver su alegría por el Carnaval de Barranquilla. “Soy un costeños más, ya he pasado como tres Carnavales aquí y mis hijas todos los años salen de reina en el colegio. A ellas las veo entrenar y ahí voy aprendiendo. La reina me agarró en el área. Lo importante es que disfrute su fiesta. También es una alegría para nosotros, esperemos que todos los barranquillero se gocen la fiesta sanamente”, apuntó el guaraní.

Gamero también quiere que su equipo se alegre en la cancha y que ante Atlético Tucumán arme su propio Carnaval. “Quiero un equipo alegre y contento en la cancha. Este Junior tiene que agradar a la gente. A mí me gusta esta música de Carnaval, pero me da nostalgia porque yo tenía un hermano que bailaba en una danza y murió hace dos años”, dijo el DT.