El resurgimiento de Falcao no pudo llegar en mejor momento para la Selección Colombia. El ‘Tigre’, de gran presente esta temporada en el AS Mónaco —acumula 24 goles en 30 partidos—, vuelve a ser la gran esperanza de gol de la Amarilla, un equipo que ha carecido de efectividad en los últimos compromisos de las eliminatorias al Mundial Rusia 2018.

Los dirigidos por José Pékerman, que suman dos partidos sin ver portería —se fueron en blanco ante Chile y Argentina—, solo han marcado cuatros tantos en las últimas cinco salidas, uno de ellos gol en contra de Marquinho, en el juego ante Brasil. De los tres restantes, ninguno fue anotado por delanteros (marcaron Edwin Cardona, Abel Aguilar y Yerry Mina), lo que ratifica esa sequía que tanto daño le ha hecho la combinado patrio.

Por eso cada tanto de Falcao con el AS Mónaco le roba una sonrisa a Pékerman, porque recupera a su referente, a su hombre gol, el jugador más determinante en el camino al pasado Mundial de Brasil.

¿Qué toca ahora? Volver armar, como ya lo hizo en la pasada eliminatoria, un equipo en torno del ‘Tigre’, donde el samario se sienta cómodo, tranquilo, respaldado, importante, como se está sintiendo hoy en día en el cuadro monegasco.

Para eso será determinante el aporte de jugadores como James Rodríguez, quien de a poco suma algunos minutos en el Real Madrid, y de Juan Guillermo Cuadrado, otra de las fichas que recupera Pékerman, por su gran presente en la Juventus de Turín (suma dos goles y seis asistencias en 25 partidos jugados con la ‘Vecchia Signora’ esta temporada, siendo titular indiscutible en los últimos compromisos).

Pero en ese entramado ofensivo falta un jugador importantísimo: Teófilo Gutiérrez. El barranquillero fue el complemento ideal del ‘Tigre’ en la pasada eliminatoria. La tarea de Pékerman es volver a acercar a ese jugador, recuperarlo, darle la confianza, como en su momento ya se la dio. Falcao, de seguro, se lo agradecerá.

William

WILLIAM GONZÁLEZ BADILLO