El Manchester City es más líder tras derrotar al Arsenal en el Etihad Stadium por 3-1. El equipo de Guardiola mostró un dominio aplastante, pero acabó ganando con dos jugadas polémicas. El Arsenal, que se vio superado durante los noventa minutos, fue capaz de poner en aprietos al City, pero acabó cediendo ante la superioridad de los ‘sky blues’. De Bruyne, Agüero de penalti y Gabriel Jesus hicieron los goles de los locales. Lacezette, el del Arsenal.

Aunque los primeros cinco minutos parecía que el Arsenal podía ser capaz de pelear por la posesión, la primera parte acabó siendo un monólogo de los ‘citizens’. David Silva fue el director del concierto futbolístico que mostró el City en la primera mitad. Gracias a una gran presión tras pérdida y a buenas combinaciones en ataque, no solo hicieron el primer gol si no que podrían haberse marchado al descanso con una ventaja mayor.

Una jugada de más de 30 toques acabó con una pared entre De Bruyne y Silva, que finalizó el belga con un zurdazo cruzado para abrir el marcador. Sterling tuvo en un pase a Sané el segundo, pero el jugador de origen jamaicano falló clamorosamente. Los locales bajaron la presión y el Arsenal se estiró antes de llegar al descanso.

La segunda parte estuvo marcada por la polémica. El City, con un marcaje menos intenso, le costaba muy poco crear peligro, y había aroma a goleada. En el 50’, un riguroso penalti de Monreal sobre Sterling, lo convertía Agüero para ampliar la ventaja. Uno más para el argentino que se convirtió en el máximo goleador de la historia del club ante el Wolverhampton y ya lleva 179 tantos.

Entró Lacazette en el 56’ y revolucionó el ataque del Arsenal. Se soltaron los de Wenger que disfrutaron de buenas ocasiones. Una de ellas, tras un gran pase de Ramsey, acabó con el gol del ex del Lyon recortase distancias. El City se vio obligado a reaccionar, y volvió a apretar la salida de los ‘gunners’.

Si el segundo gol del City fue polémico, el tercero no se quedó atrás: Silva recibió un pase en claro fuera de juego. La defensa del Arsenal, esperando oir el pitido del árbitro, se quedó parada, y lo aprovechó el español para dejar solo a Gabriel Jesus, que marcó a placer en el 74’. Esto acabó de hundir a los de Wenger, que no tuvieron respuesta.