Boyacá Chicó y Leones no lograron sacarse ventaja en la primera gran final del Torneo de la B, los dos campeones del año empataron 0- 0 en juego disputado en el estadio La Independencia. Ahora, el conjunto de Tunja tiene la obligación de obtener un resultado positivo como visitante si quiere regresar a la Primera División del fútbol colombiano.

El encuentro empezó bastante parejo y carente de emociones, desde los primeros minutos se vieron dos equipos ordenados en el terreno de juego, pero sin profundidad ni claridad para poner en peligro el cero en los arcos. Los ajedrezados eran los de la necesidad e hicieron más por romper la paridad, Misael Riascos y Mateo Palacios anunciaron los deseos de los locales por empezar a aclarar el panorama del ascenso.

Pero Leones no se iba a quedar con los brazos cruzados y se hizo más fuerte en la recuperación de la pelota, esta decisión táctica le dio mayor presencia sobre el área de los Boyacá Chicó y así generó un par de opciones de peligro. A estas instancias, el duelo era de ida y vuelta, carecía de un dominador absoluto y cada conjunto intentaba aprovechas los pocos espacios que cedían en defensa.

Un panorama que poco beneficiaba a los dirigidos por Jhon Jaime Gómez, quien no ocultaba su angustia por no encontrar los caminos que le dieran mayor claridad en el ataque. Ante el orden táctico ‘felino’, el juego aéreo y remates de larga distancia se convirtieron en fórmulas para intentar la ventaja antes del descanso, pero dichas jugadas fueron bien resueltas por el portero Arled Cadavid.

Para la etapa complementaria, el conjunto de Tunja regresó a la cancha con mayor decisión y vocación ofensiva, tal actitud puso contra las cuerdas a Leones y se podía pensar que Chicó lograría loa primera celebración de la noche. Pero faltó claridad en la definición y el tiempo empezaba a ser el principal enemigo. Por su parte, los antioqueños eran cuidadosos en defensa y dejaban que su rival hiciera el desgaste en medio de la desesperación.

Pero las cosas se complicaron para los boyacenses, ante la falta de contundencia para romper el empate a ceros, se sumó la expulsión de Dennis Mena, quien tras cometer una dura falta, vio la tarjeta roja y dejó a su equipo con 10 hombres. Dicha determinación arbitral le facilitó el cierre del encuentro a Leones, los de Itagüí se dedicaron a la administración de la pelota y así lograron conservar un invicto de seis encuentros sin perder y con la opción de coronarse campeón del año en el estadio Ditaires.