LEspaña de Santi Denia se topó con el poderío de la selección brasileña en su debut en el Mundial sub 17. Pese a adelantarse muy pronto, el cuadro español no dominó casi nunca el encuentro, que se jugó al ritmo de Brasil, concretamente al que pusieron Marcos Antonio y Alan. El combinado de Carlos Amadeu jugó de forma excelente con el marcador en contra y cuando lo tuvo a favor, durante la segunda mitad, controló el duelo como no supo hacerlo España tras el 0-1 a los cinco minutos. La derrota tiene arreglo para el equipo español, pero ante Brasil recibió un aviso: debe mejorar.

De nada le sirvió a España el soberbio inicio de partido de Ferrán Torres, que en 10 minutos demostró la clase de jugador que es. En sus dos primeras apariciones destrozó a Weverson, incapaz de pararle. Primero se fue por dentro para asistir a Abel Ruiz, que se topó con Brazao -buen partido del meta brasileño-. A continuación se marchó por fuera con la misma facilidad. Su centro raso no lo detectaron ni el portero ni los centrales brasileños. Moha iba a marcar a placer, pero lo hizo Wesley en su intento desesperado por intentar despejar.

El partido empezaba por tanto de manera inmejorable para España, pero a partir de ahí Brasil empezó a dominar y España a ser dominado. No supo el equipo de Santi Denia defenderse sin balón o, mejor dicho, supo Brasil atacar perfectamente el sistema español. Pese al 0-1, el combinado brasileño se mostró sereno, seguro de su fútbol. Salvo Ferrán, todos los duelos individuales caían del lado brasileño, por lo que el campo se fue inclinando hacia el área de Álvaro Fernández.

El empate llegó en una gran acción de Brenner, que hizo sufrir a Mateu Morey hasta que el lateral español se fue lesionado. Pampín despejó mal el centro del extremo brasileño y Lincoln no falló en el área pequeña. El ‘9’ brasileño y Paulinho fueron los autores de certificar la superioridad brasileña con goles, pero no fueron los que más fútbol pusieron sobre el césped.

Cuando España pedía a gritos el descanso, Marcos Antonio, quizá el mejor jugador del partido, se inventó un pase de fantasía para poner a Paulinho frente a Álvaro Fernández. El crack de la ‘Canarinha’ definió por arriba. Con el trabajo hecho, Brasil ni quiso ni tenía la necesidad de hacer más sangre. Controló el partido, lo que no supo hacer España cuando le tocó. La selección española se volcó y llegó hasta donde le duraron las fuerzas a Ferrán. Exigió alguna buena intervención a Brazao, pero el partido nunca dio la sensación de peligrar para Brasil. El calor -29 grados y 75% de humedad- terminó haciendo estragos, con los dos equipos con problemas físicos ya con los tres cambios apurados.

Las opciones de clasificación están intactas y será complicado que España se mida a un equipo mejor que Brasil en el campeonato. Hay tiempo para mejorar.